Arlequín
En tu ánima maldita
encuentro un ser dañado,
en discordia con el mundo.
Atrapado en un cuerpo,
desangelado.
Atravesado por amores vasallos
Criatura de acantilados,
siempre al borde del abismo.
Amador de seres bastardos,
armador de vidas sin rumbo.
Desazón,
intenso,
cautivo de ti.
Perverso, yo
lánguido, tú.
Se te cae la hombría
y me animo a ascenderte.
Te conquisto, ser inherte.
Desafío tu tibieza,
te atrapo para envolverte,
tenerte,
detenerte,
desearte en lo ambigüo que nos envuelve.
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