Despertó en un banco del parque, sin recuerdos.
Ni nombre, ni edad, ni motivo.
Solo un papel arrugado en el bolsillo con una frase escrita a mano:
“¿Querías un paréntesis? Aquí lo tienes”
Los días transcurrieron iguales.
El hombre observaba las sombras moverse por el suelo y pensaba que, si las seguía, quizá lo llevarían de vuelta a su pasado.
No ocurrió.
Los barrenderos, comenzaron a saludarlo, los niños le ofrecían pan y él respondía siempre con la misma sonrisa vacía.
Una mujer apareció de pronto.
Cada tarde se sentaba frente a él, desplegaba un amplio mantel, servía té de un termo metálico y hablaba como si continuara una conversación interrumpida.
Le contaba los precios del mercado, lo buenas que estaban las morcillas de León, lo difícil que era encontrar un buen tomate.
Él la escuchaba en silencio, sin entender por qué su voz le tranquilizaba tanto.
Hasta que una tarde, ella le preguntó:
—¿De verdad que no recuerdas nada?
Él negó con la cabeza.
Entonces la mujer sacó una pequeña grabadora del bolso, la colocó sobre el banco y pulsó el botón de reproducir:
La voz que salía del altavoz era la suya:
“Si estás escuchando esto, significa que el tratamiento funcionó correctamente.
Has borrado tus recuerdos tal como pediste.
No intentes recordar.
¿Querías un paréntesis? aquí lo tienes.”
El hombre comenzó a sentir un vértigo extraño. Como si el suelo se moviera.
La mujer lo miró largo rato con una mezcla de distancia y compasión.
—¿Por qué querría olvidar? — preguntó él.
Ella se levantó despacio.
—Porque me mataste. —respondió, se levantó despacio y se marchó.
El hombre, atónito, se quedó inmóvil.
El parque era el mismo pero el aire era más denso.
Al levantar la vista, vio a la mujer alejándose entre la gente. El sol proyectaba sombras largas sobre el camino. Todas menos una. La de la mujer.
Sacó el papel del bolsillo y volvió a leerlo.
“Querías un paréntesis? Aquí lo tienes.”
Comprendió que no era un mensaje sino una condena.
Relato escrito en el Taller de Escritura Creativa del 21/10/2025
Consigna: “Hoy escribiremos un relato donde el protagonista haya olvidado algo importante y ese olvido revele una verdad inesperada. Podéis situarlo donde queráis: una casa, una ciudad o un sueño.”
Palabras propuestas: León, paréntesis, té
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