—¡Nada, que no puedo con el nudo de la corbata! —hace años que no me pongo este traje, he engordado y los zapatos me están matando—. ¡Mira que morirse! Puto Jaime… putos funerales…
Hastiado, me aparto del espejo y voy hacia la ventana. Llueve. ¿Qué digo llueve? ¡Diluvia! Me arriesgo a abrir la ventana. Que se moje el gato.
—Miau —hijoputa, traduzco mentalmente, mientras el minino se marcha refunfuñando.
El olor a petricor se cuela desde el jardín. La tormenta va soltando ya algún relámpago y el sabor a ozono se instala en mi cabeza, el mismo regusto que quedó entre mis dientes cuando nos cayó el rayo, a Samara y a mí.
Sobreviví, por desgracia.
El recuerdo…, no…, la pesadilla me devuelve la sensación de tierra mojada en mi boca, el tacto de su mano, carbonizada, una mano inerte que sostengo en un ruego desesperado, sin poder moverme, sin poder gritar, sin poder soportar la idea de que mi amada ya no estaría más conmigo.
Vuelvo al espejo y le pido a Samara que me ayude con el puto nudo.
—Mejor doble —me dice al terminar, mientras me ajusta las solapas—. Quedará más centrado.
El gato vuelve, con su andar de terciopelo y su maldad naranja. Le gusta afilarse las uñas en mi pierna cuando hablo con el fantasma de mi amor perdido.
s3r r4Rø

Corría el 2020 pandémico. En un ataque de locura, inició un sinvivir de autoedición compulsiva. Desde entonces ha publicado las recopilaciones de microrrelato y relato corto Nunca pasa nada, Fauna L-m3nt4l, r4Rørrelatos, Para leer en voz alta, Susurros a gritos, Relatos dispersos y sus dos primeras novelas cortas, Cuando nadie nos ve, obra episódica sobre las desventuras de un hombre invisible, y Arqueología Temporal, con unas cuantas suposiciones acerca de cómo se vería un mundo con máquinas del tiempo. Colaborador habitual de BCNescribe, ha participado en sus libros grupales El hotel de las musas y Cachitos (de tierra, fuego, agua y aire), en la revista LaRosa y actualmente trata de coordinar el taller semanal de los martes. También se ha atrevido con un catálogo de sus ilustraciones, Mimbølokus, y con su primer libro infantil ilustrado, Trencaestels i els follets de l’espai (versiones color y para pintar).
Anteriormente divulgó en redes más de un centenar de escritos bajo el pseudónimo s3r r4Rø, material que puede ser consultado en la web www.macrorraro.com, el cajón de sastre virtual del autor.
Entre otros proyectos variopintos, entre los que se encuentran muchos perros verdes, sigue batallando con los últimos capítulos de Columnas de humo, su interminable intento de novela larga.
Descubre más desde Barcelona Escribe
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


