—¿Vendrás? —la mariposa puso su sonrisa más primaveral—. Las rosas y los yuyos os soléis llevar bien.
—¡Ay, tía, no me busques novio! Aquel cocuyo que me presentaste el equinoccio pasado era un antiguo. Además me dejó todo el cáliz roto.
—¿Y tú? —le preguntó al florero.
—Paso —el jarrón, tajante—. Eres una alcahueta lamentable. Recuerda el último nomeolvides que trajiste a casa; me llevó de paseo y me metió por unos canteros larguísimos. Acabé todo descantillado y ahora apenas se me ven los dibujos de madreselvas. ¡Y esa tétrica sonrisa azul, por Dios! Qué deprimente…
La mariposa, frustrada, se posó en la ventana. Los árboles, gordos, dejaban descansar en sus ramas prietas a los pájaros, que la miraban con aviesas intenciones. Se le encogió el corazón. O lo que sea que tengan los lepidópteros para bombear emociones.
En la linde del bosque, una flor de malvón paseaba abrazada a una retama, más allá de los cultivos de vid. Pasaron por delante de un apicultor que acariciaba a sus abejas tratando de calmarlas. Estaban cabreadas por el cambio de panales y atacaban al hombre. Estaba muy mayor y se le caía la miel al suelo. Una gacela fugitiva aprovechaba la tesitura para lamerla directamente del suelo.
—¿Vienes? —le gritó la mariposa.
La muy animal no contestó. Huyó, toda furtiva.
Primavera, pensó la mariposa. Vaya mierda. ¿Monto una fiesta y no viene nadie?
s3r r4Rø
Texto perpetrado a partir de la disección del poema
«Primavera», de Alfonsina Storni

Corría el 2020 pandémico. En un ataque de locura, inició un sinvivir de autoedición compulsiva. Desde entonces ha publicado las recopilaciones de microrrelato y relato corto Nunca pasa nada, Fauna L-m3nt4l, r4Rørrelatos, Para leer en voz alta, Susurros a gritos, Relatos dispersos y sus dos primeras novelas cortas, Cuando nadie nos ve, obra episódica sobre las desventuras de un hombre invisible, y Arqueología Temporal, con unas cuantas suposiciones acerca de cómo se vería un mundo con máquinas del tiempo. Colaborador habitual de BCNescribe, ha participado en sus libros grupales El hotel de las musas y Cachitos (de tierra, fuego, agua y aire), en la revista LaRosa y actualmente trata de coordinar el taller semanal de los martes. También se ha atrevido con un catálogo de sus ilustraciones, Mimbølokus, y con su primer libro infantil ilustrado, Trencaestels i els follets de l’espai (versiones color y para pintar).
Anteriormente divulgó en redes más de un centenar de escritos bajo el pseudónimo s3r r4Rø, material que puede ser consultado en la web www.macrorraro.com, el cajón de sastre virtual del autor.
Entre otros proyectos variopintos, entre los que se encuentran muchos perros verdes, sigue batallando con los últimos capítulos de Columnas de humo, su interminable intento de novela larga.
Descubre más desde Barcelona Escribe
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


