Diestra o siniestra, ¿cuál elegir?
Los cuentos yacen en la penumbra,
atrapados en un cristal de mares muertos.
*
Yo no quiero transitarte
con los ojos vendados,
ni con el miedo a flor de piel,
ni con los pies descalzos.
*
Las garras afiladas
de los necios sin manos
que rezan a los demonios verdes
yacen tal fantasmas condenados.
*
Verdad o mentira, ¿cuál seguir?
¿A los que quieren la vida
o a los que claman por un mundo vacuo?
*
Ojos que no ven,
orejas que no escuchan,
tristes aquellos que miran sin ver,
encerrados en su mísero fuego fatuo.
*
La ley del relato más potente
tiene hambre de mentes y corazones
y devora como la nada más cruel
toda duda que se le opone.
*
Miedo tengo del mundo que viene,
voces exaltadas que no saben nada.
Quisiera volverte a ver, ¡oh humanidad!,
otra vez en un Olimpo por ti dibujado.
Descubre más desde Barcelona Escribe
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

