Hace ya como veinticinco años que tropiezo con la misma piedra al salir de casa. Debe ser grande, porque aunque tan solo asoma la puntita no hay dios que la mueva de allí.
Hace ya como veinticinco años que tropiezo con la misma piedra al salir de casa. Debe ser grande, porque aunque tan solo asoma la puntita no hay dios que la mueva de allí.